Sales desde Riohacha y comienzas a ver cómo el paisaje se transforma: pasas por las salinas de Manaure y Uribia hasta llegar al imponente Cabo de la Vela. Durante el almuerzo vives una experiencia en ranchería, donde te conectas con la cultura Wayuu, sus tradiciones y su forma de habitar el territorio. Luego recorres sus lugares más icónicos como el Pilón de Azúcar, playas sagradas y el faro, donde el atardecer se convierte en el gran protagonista del día, en ese punto donde el desierto se encuentra con el mar.
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